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Inteligencia de perros vs. gatos
Determinar cual es más inteligente es difícil. Los amantes de los gatos se basan generalmente en su carácter: nada dependiente, selectivo y con afinidad por los humanos. No en vano el maullido es un intento de imitar la voz de las personas con las que convive. Por otro lado, los perros son fieles, capaces de realizar búsquedas complejas y de servir de guías para invidentes y de ayudar a la policía en sus búsquedas.
Por Julieta Pinzón
Octubre 2023
Los animales no actúan movidos por estrategias, represalias o demostraciones de amor. Todo tiene un significado más sencillo, adaptado a ellos, con vínculos más primarios que apelan a sus instintos, necesidades y comprensión del entorno. En este sentido hay dos formas de medir la inteligencia de los animales: la memoria y la estructura cerebral.
Hay que tener en cuenta que la mayoría de los estudios realizados para responder a esta pregunta se hacen de forma empírica, es decir, a través de pruebas que los animales cumplen y se evalúan los resultados de estas y su comportamiento. En los últimos años distintas instituciones alrededor del mundo han estudiado la estructura cerebral de ambos animales, sin embargo, los científicos aseguran que es muy difícil comparar a dos especies tan distintas.
Un estudio realizado en la Universidad de Kyoto, evaluó la facultad de recordar de los gatos, nasado en experiencias positivas. El objetivo era determinar si los gatos eran capaces de recordar momentos y personas concretas, y no sólo la percepción general de una sensación o un refuerzo positivo/negativo. Esto implica un paso más allá evaluando la profundidad de su memoria. Resultó que sí poseen cierta memoria “episódica”, que los gatos pueden recordar periodos largos en varias pruebas mentales, pero no por encima del rendimiento de los perros, sino igualándoles.
Un estudio de la Universidad de Vanderbilt en Estados Unidos determinó que los perros poseen un mayor número de neuronas corticales que los gatos. Los canes tienen 530 millones de células neurales y los felinos solo 250 millones de neuronas. Los procesos neuronales por los que opera el animal son más complejos en el caso de los perros, tienen en cuenta variables más sofisticadas y están más cercanos a realizar acciones de comparación, predicción y selección. Los perros pueden ser más reflexivos y menos impulsivos que los gatos, lo que en sí representa un rasgo ineludible de inteligencia. Esto explica que los perros puedan trabajar en aspectos profesionales bajo el adiestramiento de los humanos, realizando tareas que les fuerzan a tomar decisiones condicionales, es decir, decantarse por alternativas. Cuando un perro guía pasea con su dueño debe utilizar su memoria para aplicar estos conocimientos en la toma de decisiones sobre su trayecto, debe ser autónomo en alguna medida. Este comportamiento se explica también a raíz de su complejidad neuronal, que es la suficiente como para evaluar situaciones y buscar soluciones a ciertos problemas. Suzana Herculano, investigadora del estudio, aseguró qué: “creo que el número de neuronas que tiene un animal, especialmente en su corteza cerebral, determina su estado mental interno y su capacidad para predecir lo que está a punto de suceder en su entorno, teniendo como base sus experiencias pasadas”. A pesar que se piensa popularmente que los gatos son más antisociales e independientes, se ha demostrado que los gatos prefieren las interacciones humanas antes que la comida y los juguetes, esto explicaría comportamientos como que duerman en los pies de las personas, o que los miren fijamente. Coclusión, ambas mascotas, a su manera, son muy brillantes.