Inmigración
Panorama de inmigración ante posible cierre del gobierno de Estados Unidos
El cierre del Gobierno de Estados Unidos es probable, ya que los legisladores aún no llegan a un acuerdo para ampliar la financiación más allá de la fecha límite, a finales de mes. Los líderes del Congreso de ambos partidos confían en aprobar una extensión de la financiación a corto plazo para mantener las cosas en marcha y evitar el cierre. Pero persisten profundas divisiones sobre el gasto entre los dos partidos y desacuerdos políticos sobre varias cuestiones.
Por Julieta Pinzón
Octubre 2023
La financiación del Gobierno expira al final del sábado 30 de septiembre, cuando el reloj marca la medianoche y se convierte en el 1 de octubre, que marca el inicio del nuevo año fiscal. Si el Congreso no aprueba una ley para renovar la financiación en ese plazo, el Gobierno federal cerrará a medianoche. Como esto ocurriría durante el fin de semana, los efectos totales del cierre no se verían hasta el comienzo de la semana laboral el lunes. Sencillamente, algunos de los servicios esenciales de inmigración en EEUU se verían afectados en caso de ocurrir un cierre del gobierno si las negociaciones en el Congreso por el presupuesto no llegan a buen puerto.Si el gobierno federal cierra, solo trabajará el personal esencial. A todos los demás trabajadores federales no se les permitirá trabajar.
La principal diferencia entre las siguientes agencias es que algunas se subvencionan mediante honorarios y otras dependen de asignaciones del Congreso para su financiación. Los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), ayudan a administrar el sistema de naturalización e inmigración del país. USCIS, como también se le conoce, se financia principalmente mediante tarifas y seguirá funcionando como de costumbre porque no depende del Congreso para financiar sus servicios.
Sin embargo, existen algunas excepciones, por ejemplo, el programa E-Verify y el programa de inversionistas EB5, que coordinan los departamentos de Trabajo y Estado. Se cerrarán las operaciones del Departamento de Trabajo en la Oficina de Certificación de Trabajo Extranjero. Por lo tanto, aquellos que esperan decisiones sobre sus solicitudes de permiso de trabajo se verán afectados por un cierre. Eso afectará la solicitud de visa y otras cosas, aunque sea de manera ligeramente indirecta, porque esas solicitudes de visa de trabajo no pueden procesarse sin esa certificación del Departamento de Trabajo. En las fronteras de Estados Unidos con México o Canadá, los puertos de entrada monitoreados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) estarán abiertos y el procesamiento de pasajeros continuará.
Sin embargo, la tramitación de algunas solicitudes presentadas en la frontera puede verse afectada. La mayoría de los empleados seguirán trabajando, aunque sin paga. Las visas no esenciales, como aquellas que son de naturaleza recreativa, puede ralentizarse o suspenderse en las embajadas y consulados de Estados Unidos en todo el mundo, lo que podría resultar en retrasos en las entrevistas para visas. Durante un cierre, los funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos seguirán expulsando a los inmigrantes indocumentados. Pero se centrarán en aquellos que se encuentran en centros de detención y que tienen órdenes de deportación. Los tribunales de inmigración, trabajarán sólo en los casos de aquellos que se encuentran en centros para detención de inmigrantes. Los tribunales de inmigración pospondrán las audiencias sobre los casos de quienes no estén detenidos.
La principal diferencia entre las siguientes agencias es que algunas se subvencionan mediante honorarios y otras dependen de asignaciones del Congreso para su financiación. Los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), ayudan a administrar el sistema de naturalización e inmigración del país. USCIS, como también se le conoce, se financia principalmente mediante tarifas y seguirá funcionando como de costumbre porque no depende del Congreso para financiar sus servicios.
Sin embargo, existen algunas excepciones, por ejemplo, el programa E-Verify y el programa de inversionistas EB5, que coordinan los departamentos de Trabajo y Estado. Se cerrarán las operaciones del Departamento de Trabajo en la Oficina de Certificación de Trabajo Extranjero. Por lo tanto, aquellos que esperan decisiones sobre sus solicitudes de permiso de trabajo se verán afectados por un cierre. Eso afectará la solicitud de visa y otras cosas, aunque sea de manera ligeramente indirecta, porque esas solicitudes de visa de trabajo no pueden procesarse sin esa certificación del Departamento de Trabajo. En las fronteras de Estados Unidos con México o Canadá, los puertos de entrada monitoreados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) estarán abiertos y el procesamiento de pasajeros continuará.
Sin embargo, la tramitación de algunas solicitudes presentadas en la frontera puede verse afectada. La mayoría de los empleados seguirán trabajando, aunque sin paga. Las visas no esenciales, como aquellas que son de naturaleza recreativa, puede ralentizarse o suspenderse en las embajadas y consulados de Estados Unidos en todo el mundo, lo que podría resultar en retrasos en las entrevistas para visas. Durante un cierre, los funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos seguirán expulsando a los inmigrantes indocumentados. Pero se centrarán en aquellos que se encuentran en centros de detención y que tienen órdenes de deportación. Los tribunales de inmigración, trabajarán sólo en los casos de aquellos que se encuentran en centros para detención de inmigrantes. Los tribunales de inmigración pospondrán las audiencias sobre los casos de quienes no estén detenidos.